Sinopsis editorial:
Su figura central es uno de los personajes más memorables de la literatura norteamericana: Ignatius Reilly – una mezcla de Oliver Hardy delirante, Don Quijote adiposo y Tomás de Aquino perverso, reunidos en una persona -, que vive a los 30 años con su estrafalaria madre, ocupado en escribir una extensa y demoledora denuncia contra nuestro siglo, tan carente de teología y geometría como de decencia y buen gusto: un alegato desquiciado contra una sociedad desquiciada. Por una inesperada necesidad de dinero, se ve catapultado en la fiebre de la existencia contemporánea embarcándose en empleos y empresas de lo mas disparatado. Los personajes secundarios son tan exóticos y neuróticos como los de una película de los Marx Broters: Darlene la stripteaseuse de la cacatúa; Burma Jonesel quisquilloso portero negro del cabaret Noche de Alegría, regentado por la rapaz Lana Lee, quien completa sus ingresos como modelo de fotos porno; el patrullero Mancuso…
Tenía muchas referencias de este libro, todas buenas. Parecía ser el libro más gracioso jamás escrito. Como no podía ser de otra forma, después de tal sugestión, me dije este libro hay que leerlo y lo añadí a mi lista. Llegó el día y, con muchas expectativas, empecé la lectura. Después de La rebelión de Atlas, necesitaba leer algo más ligero.
Con las primeras páginas ya me surgió la duda de haberme equivocado de libro. Seguí leyendo y después de las primeras cien páginas, y antes de darle la patada, consulté en internet los comentarios de la gente. Ya no había tantos parabienes, al menos a un 30% se le había atragantado, como a mí, pero al resto le encantaba. Había dos sectores cláramente diferenciados: los que adoraban el libro y los que no lo habían podido acabar. Así que seguí leyendo.
Afortunadamente, el personaje me arrancó las primeras sonrisas a tiempo y la lectura se me hizo más agradable en la parte final del libro.
Este libro es un poco especial y el personaje principal es para echarle de comer aparte y desde lejos. Como indica la sinopsis, es una suerte de Don Quijote. Un tipo que no encaja en la sociedad en la que vive por tener una visión de la realidad completamente distorsionada. Al principio el personaje me resultó excesivamente cargante y la historia muy aburrida pero la trama se va enredando y conclusión resulta graciosa.
Valoración: Particular, mezcla momentos entretenidos y graciosos con párrafos odiosos y aburridos. Como siempre, en estos casos y por estar considerado como clásico, recomiendo leerlo. Oye y si no te gusta, pues lo dejas y a otra cosa.