Sinopsis editorial:
EL AZAR QUISO que el novelista Douglas Preston, que en 1999 residía en Florencia, se topase con la historia de un monstruo de carne y hueso que asesinó a siete parejas de novios mientras retozaban en sus coches. Fascinado por este terrible caso sin resolver, y ante la incompetencia de la policía, decidió investigarlo por su cuenta junto con el periodista Mario Spezi, gran conocedor del tema. Sus pesquisas, que dan cuerpo a esta fascinante crónica, acabaron con la expulsión de Preston de territorio italiano y el encarcelamiento de Spezi.
Aunque en principio pensaba que se trataba de una novela de misterio más, escrita en colaboración con Mario Spezi, en realidad estamos ante un documento que describe la experiencia vital de los autores durante sus investigación (paralela a la de la policía italiana) en uno de los casos más truculentos e inciertos de la historia de Italia, il caso del mostro de Firenze.
El libro tienes dos partes, la primera escrita por Mario Spezi en donde describe de forma meticulosa y cronológica todo lo acontencido desde el primer asesinato. Sus investigaciones propias y su encuentro con Douglas Preston. Esta primera parte acaba siendo tediosa por lo enrevesado del caso. Parece que estamos leyendo algo surrealista. Los presuntos implicados entran y salen del caso sin ton ni son, acusados de forma ilógica y sin bases sólidas. Me planteé dejar de leer el libro por lo absurdo que parecía todo.
La segunda parte es la visión de Douglas Preston. Explica como llegó a la Toscana para escribir un libro centrado en un pintor del Renacimiento y que tras conocer a Spezi y el caso del Monstruo, decidieron escribir un artículo sobre el caso para The New Yorker donde se incluían las contradicciones de la investigación oficial y los datos recopilados por Spezi en la investigación que había estado haciendo por cuenta propia. A partir de aquí, hay que leer el libro…
Si el caso de por sí es un sin sentido desde sus inicios, la experiencia de esta pareja con la justicia italiana es algo fuera de toda lógica. Un atropello tras otro. Algo delirante.
Valoración: Raro, raro, raro